Bolivia

Gobierno impulsa nueva Ley de Hidrocarburos y medidas valientes para garantizar la sostenibilidad energética hasta más allá del 2030

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Foto: Ministerio de Hidrocarburos

La Paz, 28 de octubre de 2026

(Ministerio de la Presidencia, 28 de octubre de 2026)

En respuesta a la compleja situación del sector energético y a las proyecciones en torno a las reservas de gas en el territorio nacional, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, afirmó de manera categórica que la habilitación para que el sector privado pueda importar gas de forma directa es una acción que debió haberse ejecutado hace mucho tiempo, calificándola como un acto indispensable de responsabilidad institucional y de estricta ética pública.

La autoridad cuestionó con dureza la administración de los recursos hidrocarburíferos que existió durante las gestiones anteriores. En ese periodo, señaló, el país percibió 60.000 millones de dólares producto de la renta petrolera y gasífera, recursos que «lamentablemente no se invirtieron de manera estratégica para darle sostenibilidad energética a la economía nacional», dijo.

«Cualquiera que tenga un poco de sentido común sabe perfectamente que cuando se atraviesan épocas de bonanza económica se debe reservar una parte de esos recursos para garantizar la sostenibilidad futura del país», sostuvo la autoridad, enfatizando que las administraciones anteriores dejaron al Estado en una situación sumamente vulnerable.

En esa línea, explicó que las acciones implementadas en la actualidad buscan actuar con total transparencia y corregir las graves distorsiones de mercado que históricamente fomentaron prácticas de corrupción. Dicha corrupción, añadió, le ha costado y le sigue costando al país la alarmante cifra de 55 millones de dólares semanales.

Entrando en detalles sobre la normativa, Aramayo enfatizó que habilitar la posibilidad de que se pueda importar o comprar directamente gas para sostener y dinamizar las actividades económicas y productivas demuestra la firme voluntad del Gobierno de actuar con absoluta transparencia. «Con esta medida se deja en evidencia que detrás de la importación de hidrocarburos no existe ningún tipo de negocio oscuro, garantizando que cualquier actor económico pueda acceder a este mecanismo para aportar estabilidad a sus labores productivas», concluyó.

Respecto al delicado tema de las reservas naturales, el Ministro reconoció que se trata de un asunto de alta complejidad técnica y económica. Al respecto, mencionó que gran parte de los estudios especializados que se han venido trabajando en los últimos tiempos advierten sobre un inminente agotamiento y un cambio en la vocación nacional, lo que consolidaría a Bolivia como un país comprador neto de hidrocarburos hacia el año 2030. No obstante, el Ejecutivo mantiene una postura optimista y asegura que se encuentra trabajando activamente para revertir este panorama.

Para alcanzar dicho objetivo, el Gobierno considera fundamental lograr el respaldo y el apoyo decidido del sector empresarial, así como propiciar que la Asamblea Legislativa dé curso con celeridad a las leyes que se están planteando. Entre estas normativas prioritarias destacan una nueva Ley de Hidrocarburos ajustada a la realidad actual y una moderna ley de Inversiones capaz de atraer capitales externos indispensables para potenciar el sector energético nacional.

Asimismo, la autoridad hizo hincapié en que la ciudadanía debe comprender que la implementación de decisiones difíciles y complejas como las asumidas por este Gobierno es el único camino para reforzar y habilitar las rutas de la sostenibilidad energética y la reactivación económica.

El ministro de la Presidencia subrayó que, si todos los sectores de la sociedad asumen estos retos y acompañan las determinaciones valientes que el país necesita tomar, será posible postergar el fatídico escenario de agotamiento proyectado para 2030, recorriendo esa fecha límite hacia los años 2035 o incluso 2038. Fundamentó esta posibilidad recordando que en Bolivia sí existen hidrocarburos y sí hay gas en el subsuelo; el verdadero problema radicó en la inoperancia y la irresponsabilidad de las administraciones pasadas, que omitieron inyectar recursos económicos en tareas vitales de prospección y exploración. En contraparte, la política actual, señaló, se ha enfocado en disuadir la incertidumbre y las extorsiones a las que se enfrentaban las empresas que invertían en el país, priorizando la recuperación plena de la confianza institucional.

Finalmente, expresó un reconocimiento especial y felicitó formalmente a las diversas organizaciones sociales, gremios y sectores productivos que han demostrado madurez política al sentarse a dialogar de manera intensa y constante con el Gobierno durante los últimos meses. Gracias a este esfuerzo concertado, concluyó manifestando su absoluta convicción de que este mes de octubre se encamina firmemente a ser recordado como el mes de la democracia, de la libre circulación de mercancías y de la reactivación económica, logrando sepultar los augurios de tinte fatídico promovidos por aquellos sectores minoritarios interesados en trancar el desarrollo del país y condenarlo al fracaso.